Huevo Masturbador masculino, el juguete erótico travieso

Huevos Tenga y juguetes Eróticos

A través del sexo logramos muchas satisfacciones. Practicar sexo sirve para obtener placer, mejor calidad de vida y más larga, conseguir mejor humor cotidiano y reducir la aparición de ciertas enfermedades como las cardiovasculares. Y ante todo, ha de ser divertido, lúdico y una actividad gratificante tan sólo con pensar en tener sexo.

Esta idea es la fundamental que toman en cuenta los fabricantes de juguetes eróticos y productos para el sexo, de manera que de tanto en cuanto nos sorprenden con excitantes novedades como los huevos masturbadores. Hay varias marcas en el mercado que lanzaron este genial producto pero la más conocida y que dá nombre al producto en sí es japonesa, mentalidad oriental muy orientada, valga la expresión redundante que viene muy bien aquí, al juego y a los sex toys.

Y como no sólo de coitos viven ni el hombre ni la mujer, las prácticas masturbatorias están estrechamente relacionadas con el uso del huevo masturbador, por lo que entramos de lleno en el placer que supone la estimulación de los órganos sexuales propios. Diremos que el huevo masturbador está pensado para la masturbación masculina y , como todos los masturbadores, se pueden utilizar en solitario o en pareja.

La idea no deja indiferente a nadie. Ni la presentación del producto ni la aplicación de este curioso elemento de fácil factura pero cuya aplicación requiere cierta explicación para no dejar perplejos a los usuarios. Como su propio nombre indica, el producto no deja lugar a dudas de que se trata de un huevo porque además está envasado como los que compramos en el supermercado. Falta sacarlo del estuche para comprobar que su aspecto es idéntico pero podemos elegir colores y decoración, ya sabemos que los japoneses adoran el mundo colorista con cierto toque infantil que en Occidente nos sorprende mucho.

Una vez abierto el huevo sorpresa, nos encontramos con que de dentro extraemos un huevo elástico muy suave cuya forma encajará sobre el pene erecto y previamente habremos depositado un poco de gel contenido en un pequeño sobre que también se incluye en la cáscara del huevo. Y ya tenemos el travieso juguete que nos servirá para masajear el pene con movimientos típicos de la masturbación. Aquí podemos tener la inestimable colaboración de la pareja o disfrutarlo en solitario, eso es a gusto de los consumidores.

No me negarán que el invento no es coqueto y sencillamente perfecto para proporcionar sensaciones diferentes, extremadamente agradables y disfrutarlas en compañía de una pareja entregada y dispuesta a partes iguales.

Escrito por vibrafaccion