Una colección de bondage en tu armario. Columpios, esposas, azotadores.

columpios bondage

Es posible que necesites un baúl para poner a buen recaudo todos los artículos de tu colección Bondage que has ido adquiriendo poco a poco. O de golpe, para no perder ni un solo dia. Y es que entre electroestimuladores, esposas eróticas, cintas y cuerdas, máscaras, mordazas, pinzas para los pezones, collares y azotadores, además de vibradores, consoladores, bolas chinas y plugs anales, ya no vale el cajón de la mesilla de noche, ni siquiera el de ropa interior del armario. Ya la cosa toma cuerpo y se convierte en un pequeño arsenal de sorpresas para quien lo descubra como pareja.

 

¿Y qué me dices de los columpios? Si has llegado a la conclusión de que tu pareja debe ser una acróbata, atrévete con este lujurioso juguete sexual que desata las pulsiones eróticas y requiere control, cosa que muchos pierden cuando se trata de ciertas acrobacias. Y no es para menos, claro. Si nunca lo probaste, no te pierdas esta circense representación de un coito con tu chica montada en un columpio, sencillamente el colmo del morbo para muchos y muchas y fantasía de otros tantos.

 

Si te has atrevido con las esposas y los azotadores o cola de gatos, las mordazas y las cuerdas para atar son otro paso muy excitante, además de las vendas para los ojos, las plumas o las piedras de mármol para erotizar el cuerpo. Pero si te gusta la disciplina inglesa, la que establece relación alumno y máster o la dominación de amo y esclavo, los electroestimuladores cumplen un papel fundamental, así como los collares y las pinzas para los pezones. Se trata de que los dos disfruten, siempre desde el acuerdo y la complicidad y con los roles aceptados sin ningún tipo de reservas, otra cosa son los límites, que también deberán consensuarse.

 

Con dudas y reticencias, mejor ir poco a poco para que nadie sienta rechazo en vez de placer, morbo y excitación, así que nadie se lance a hacer cosas que no sea capaz de controlar o será un rotundo fracaso.

 

Y dicho esto, necesario para quienes creen que todo vale aunque sea por sorpresa y en nombre del erotismo, todos estos juguetes eróticos sirven para escenificar y ayudar a que el juego sea satisfactorio, por lo que su uso deberá ser responsable. El sexo está en la mente y es la que dá órdenes al cuerpo para ejecutar una cosa u otra, así que servirse de estos complementos tan sugerentes es gratificante, nunca deberán usarse con la intención de crear placer sólo a quien los aplica.

Escrito por vibrafaccion