Maid and Mistress. Juegos de Sumisión

maid and mistress

Cuando una relación de pareja, sentimental o no, establece una confianza para actuar en el sexo, se sientan las bases de la dominación y la sumisión en los juegos eróticos.

Jugar a romper las normas comúnmente establecidas en las relaciones sexuales requiere del consentimiento y de la participación de ambos para disfrutar con estas prácticas. Maid and Mistress  significa señora y amante.

Maid la que por su condición de cierto poder sobre su mistress o amante, abre un panorama sexual diferente y con componentes de conducta mental muy fuertes. Se trata de jugar a hacer propios sentimientos de dominación, sumisión, castigo y perdón que en la vida cotidiana y las relaciones sociales están desprestigiados y se consideran totalmente inadecuados.

En la puesta en escena de estas prácticas de Maid and Mistress, la señora, la dueña, la ama, juega el papel dominante y puede estar protagonizada por hombre o mujer. Igualmente para el caso de Mistress, el siervo o esclavo que disfruta y vive su placer satisfaciendo los deseos de su dueño. Sin embargo la iconografía que representa con mayor exactitud esta pareja tan singular es la de una mujer que ordena y un esclavo que cumple órdenes. Invertir los papeles de lo comúnmente aceptado en el sexo tradicional, tiene aquí su morbo más contestatario.

Ambos  reencarnan el retrato de un sexo basado en lo prohibido y la degradación moral a través del sexo pero que no supone tal cosa, sino exacerbación del placer sexual. Puntos de violencia salpican estos encuentros por cuanto la dominación requiere la reticencia o negativa del otro, ser forzado a cumplir órdenes, a pesar de todo, obtiene su recompensa. Rituales que se siguen de forma consentida, Maid and Mistress disponen de su vestuario más sofisticado que refuerza estas escenas para vivir las sensaciones más auténticas y aumentar el realismo. Vestidos en vinilos leather, medias y ligueros, fustas, cuerdas y bridas entre otros, acompañan estas sesiones sexuales tan singulares en lo que a la ama se refiere.

En el caso del esclavo, despojarse de las suyas forma parte del juego, los castigos y las órdenes, de manera que su cuerpo será el foco y el objeto del deseo de ambos. Y así gozarán del sexo, el consentimiento del dolor físico y vejatorio en este caso servirán para alcanzar el placer y lograr el orgasmo como con cualquier otra práctica sexual más conservadora. ¿Te  provoca curiosidad?

Escrito por vibrafaccion