Recomendaciones sobre los juguetes eróticos con doble penetración

doble penetración

Para los no iniciados en las artes amatorias más allá del sexo tradicional, hablar de doble penetración suena agresivo e inmediatamente nos hacemos preguntas. Inconscientemente se nos viene a la mente una imagen inusual en las prácticas sexuales cotidianas y nos invita a pensar en algo más.

Para hablar de doble penetración es indispensable contemplar el sexo anal como una variante más, y el conocido como griego en el argot del sexo no suele ser una práctica común aunque sí muy conocida. Fuera de los entornos domésticos, es decir, en el consumo y visionado de sexo para adultos o porno, la doble penetración es muy demandada por los aficionados porque añade grandes dosis de morbo que el sexo tradicional ya tiene.

Partiendo de la base del coito anal, en este caso es la mujer quien ofrece ser penetrada vaginal y analmente, cosa que requiere una gran resistencia además de voluntad. Otro requisito obvio es que la penetración se lleve a cabo por 2 varones o uno de los miembros puede ser un consolador o vibrador. En cualquier caso, la doble penetración requiere llevar a cabo perfecta higiene y en concreto la higienización del colon, en este caso, de la mujer. La limpieza del colon ha de producirse inexcusablemente para evitar infecciones y garantizar la completa satisfacción e idoneidad. Aunque es una práctica muy extendida y solicitada por los varones, no lo es tanto que las mujeres acepten una doble penetración.

Las razones son múltiples y obedecen a miles de circunstancias que lo hagan no factible, la más importante de señalar es que se necesitan dos hombres en el caso más morboso. Y este extremo no es fácilmente aceptable por las mujeres. Salvando este punto, a falta de dos miembros, uno de ellos puede ser un juguete. La iniciación a la doble penetración pasa por haberse iniciado en el coito anal, y ésta se lleva a cabo con geles o lubricantes que faciliten la penetración de forma indolora, o de lo contrario, la zona tiene tal cantidad de capilaridad sanguínea, que provocaría hemorragia.

Una mujer que soporta la acción sexual tanto vaginal como anal, tiene que estar preparada físicamente y no es habitual. En cualquier caso, hablar de doble penetración no es común ni forma parte del sexo de pareja como un aliciente, más bien es una práctica alejada de la cotidianidad pero no por eso deja de despertar mucho morbo en los canales del porno.

Escrito por vibrafaccion