Disfrutar del Sexo con arnés erótico. Experiencia apta para todos los géneros

Arnés Erótico

Los amantes de disfrutar con el sexo y todos los recursos que éste ofrece, no se paran ante el sexo heterosexual u homosexual. Su objetivo es dar rienda suelta a sus pasiones, gustos y morbo a partes iguales. El sexo en pareja está seguramente idealizado por la tradición occidental. Todavía en nuestra sociedad se tiene muy en cuenta la sexualidad en el seno de una pareja más o menos estable, hetero y que realizan prácticas conforme a esa condición.

Aunque los individuos cada vez se conocen mejor a sí mismos en materia de sexo y erotismo, la lógica de los sexos dice que es el hombre quien aborda la penetración vaginal o anal, ya sea en relaciones heteros u homosexuales, pero existe una atracción especial hacia lo trasgresor, lo que está fuera de la norma comúnmente aceptada. Y en este caso significa dar atribuciones masculinas a quien carece de ellas. La mujer, provista de una arnés con falo es quien lleva a cabo la penetración a su pareja, masculina o femenina.

El cambio de roles en este caso es consecuencia de la homosexualidad o del morbo, o de ambas cosas a la vez, el caso es que esta práctica del sexo con arnés está cada vez más extendida y mucha gente disfruta de ella con total naturalidad. La mujer que se coloca un miembro masculino más o menos grande y de formas más o menos fidedignas, adquiere la condición masculina que le niega su anatomía original y actúa en este caso como elemento dominante en la pareja, convirtiendo a su partenaire en el blanco de sus deseos y caprichos. Se trata de una fantasía bastante común por lo que tiene de trasgresora y morbosa y que se resuelve con algo tan sencillo como usar un arnés provisto de miembro masculino erecto.

El mundo sexual tiene mucho de fantasía, de imágenes no resueltas en muchos casos y que provocan el morbo de verlas cumplidas, hechas realidad. Y cuando  comienza a hacerse realidad cada fantasía, la imaginación es capaz de elaborar más y más para alimentar esa capacidad de juego y de saciar esas necesidades fantasiosas que alimentan la libido. Un juguete tan aparentemente  nada complejo es capaz de provocar sensaciones  revolucionarias en las parejas que lo usan en sus encuentros íntimos porque induce a cambios de rol en el caso de las parejas heteros y en el caso de las parejas homosexuales porque cumple de la manera más fidedigna el papel de un falo masculino.

Escrito por vibrafaccion