Historia y evolución de la homosexualidad. SEXO LGBT

Sexo LGBT

En la Antigüedad, cuando los seres humanos vivían la llamada época pagana donde los dioses se confundían con los humanos y adquirían formas mortales, el sexo no era tabú. Al contrario de lo que vino después con la Era Cristiana,  los hombres vivían la sexualidad sin tener en cuenta el género exclusivamente para la reproducción. El sexo entre hombres era práctica normal y aceptada y estaba al margen de lo que se denomina servir a la naturaleza para traer hijos al mundo. Se practicaba la homosexualidad y el mundo siguió adelante porque el instinto de la reproducción sigue intacto.

Cuando el Cristianismo triunfa en Occidente, el sexo gay se convierte en proscrito, todo lo que no era pareja heterosexual y se alejaba de la doctrina religiosa imperante, era perseguido y erradicado, demonizado. Y como todo lo proscrito, continuaba en la sombra, en la clandestinidad y carecía de aceptación social y mucho menos protección. Han tenido que pasar siglos para que la sociedad y la religión mayoritaria aún hoy, acepten y dejen de perseguir a los homosexuales. Hoy en día es un colectivo reconocido, con derechos equiparables e incluso en algunas sociedades como la europea, dominante.

El colectivo gay mueve una masa muy importante, tiene poder político y económico y no está dispuesto a perder ninguno de los derechos que tantos siglos ha costado vencer. Y su estandarte, su baluarte más emblemático y reconocido es el sexo. Es una colectividad muy marcada por la actividad sexual, muy activa y se dice que promiscua, en la que los valores predominantes son tener muchas y variadas relaciones íntimas. El sexo gay es mucho más abierto al uso de parafernalia erótica, valoran mucho la seducción a través del cuerpo y los signos externos y cambian de pareja con más frecuencia y facilidad que las personas heterosexuales. Y en este contexto actual donde hay culto al cuerpo en toda la sociedad en general, los gays invierten en productos para el sexo porque saben que son un recurso para la atracción, la seducción y el juego.

El uso de aceites, lubricantes, masturbadores, ropa erótica, novela erótica, complementos, disfraces y juguetes de última generación, les atrae de forma espectacular porque elevan su libido, la mantiene al día de la actualidad sexual de la que tanto provecho saca para escalar posiciones con las parejas que mejor se compenetran. En el caso de las relaciones entre gays, el sexo es decisorio en la gran mayoría y cuidan todo lo que tenga que ver con la estética corporal y sexual.

Escrito por vibrafaccion