¿Que hora es la mejor del día para tener sexo?. ¿Sexo diurno o nocturno?

Mejor Hora para el Sexo

Algunos añadirían la hora de la siesta, pero la jornada laboral no suele jugar a favor de este pasatiempo vespertino con arrumacos, pestañeos y sexo como el que no quiere la cosa.

La nocturnidad es la que acompaña la mayoría de encuentros íntimos de las parejas es la que desata la pasión. Y en su regazo, con la oscuridad como aliada porque agudiza otros sentidos como el tacto, el gusto y el olfato, se perpetran todo tipo de ternuras y desenfrenos.

Nadie escapa a una noche romántica o alocada de sexo cuando se duerme acompañado, tan solo un cansancio demoledor o un malestar profundo, alejan los pensamientos de la carne y la lujuria. Si la compañía es deseada, entre empezar y acabar puede haber más de una hora sobre todo para los paladares del sexo más golosos.

Pero los hay que disfrutan mucho un despertar perezoso y rezongón y es entonces cuando la libido se les eleva tímidamente entre el cabello revuelto, los roces casuales que parecen no llevar intención y la tímida luz del dia que comienza, si es que no son las doce del mediodía. Quienes veneran irse a la ducha, desayunar y silbar yendo al trabajo o canturrear por lo bajito, buscan un encuentro matutino como el que busca gasolina para el coche, lo necesitan. Sin un retoce mañanero, no hay recarga de pilas y el día no se presenta igual.

Acostumbrar a la pareja de cualquiera a semejante gastronomía sexual con un suculento menú nocturno o un desayuno repleto de energía erótica, es cuestión de voluntad y mucha dosis de deseo. Porque según algunas encuestas, hay personas que detestan tener sexo al levantarse y no así por la noche, ya sea porque duermen acto seguido o porque el encuentro sucede a una velada nocturna. Y cuando hay este tipo de desencuentro en las parejas que se levantan juntas, uno de los dos sufre un fastidio que cuesta superar. Lo que para uno significa encarar el trabajo con amplia sonrisa, al otro le supone un pequeño fastidio que sencillamente soporta. Mejor sería activar la imaginación en modo `me gusta’, al fin y al cabo no deja de ser un regalo.

Por eso la siesta de fin de semana supone un momento especial, y si es una siesta con sorpresa de juguete erótico, mejor. A los que les gusta robar a ese corto sueño unos minutos para el sexo furtivo y caprichoso, el dia les regala una amplia sonrisa.

Escrito por vibrafaccion