Las fantasías sexuales más excitantes para las mujeres

Fantasías Sexuales

Las fantasías sexuales están consideradas como los elementos más morbosos y la fuente de inspiración más recurrida en los momentos de la automasturbación, unos pensamientos picantes en los que la imaginación de las personas se dispara por las nubes y que en algunos casos, gracias a la utilización de juguetes eróticos o de nuestras parejas, se pueden llevar a cabo provocando unos sentimientos de placer indescriptibles. Y es que por si algo se caracterizan las fantasías sexuales es por el sentimiento que se produce mientras se imaginan y por el excelso placer que se consigue al llevarlas a la acción.

En este sentido, si nos centramos en las fantasías sexuales femeninas, cabe destacar, según se puede desprender del último libro salido a la luz por la periodista y escritora erótica Celia Blanco, Con dos tacones, los pensamientos oscuros más repetidos entre las mujeres son practicar sexo con más de una persona a la vez, experimentar relaciones sexuales como sumisa o como dominatrix, practicar el sexo con personajes famosos o con amantes mucho más jóvenes que ellas o también disfrutar del mejor sexo en espacios públicos.

De este modo, Blanco determina que el deseo más profundo de las mujeres pasa por romper la monotonía de sus relaciones convencionales, un hecho que intentan realizar gracias a estas fantasías sexuales. Así, por ejemplo, el pensamiento de tener sexo con más de una persona a la vez o con un amante más joven que ellas, viene provocado por el deseo de experimentar, de disfrutar de algo diferente a lo habitual, un deseo eso sí poco llevado a la práctica, pero que es perfecto para despertar un placer muy intenso durante la masturbación femenina. Además, como está comprobado que las mujeres disfrutan más del sexo cuando mayor edad tienen, siendo el período entre los 30 y los 45 años el mejor, fantasear con amantes más jóvenes provoca un sentimiento de morbo desbordante, debido a que podrían combinar su experiencia con el vigor y la fuerza de la inexperiencia.

Por otra parte, Con dos tacones también saca a la luz el deseo de muchas mujeres de practicar el sadomasoquismo con todos sus grados y caras que existen. Es decir, convertirse en sumisas, ya sea simplemente en juegos con elementos de sujeción como telas o esposas o introduciendo elementos más duros como fustas o látigos.

Con todo, lo que queda claro con el libro de Blanco es que las fantasías sexuales existen y son necesarias para que las personas se distraigan de sus problemas durante unos instantes y se centren únicamente en disfrutar de un mundo lleno de morbo y mucho placer.

Escrito por vibrafaccion