Afrodisíacos con la diosa Afrodita.

afrodita

La diosa del amor y de los deseos de amor para los mortales que somos todos. Pobres mortales cuya vida terrena nos hace a veces precisar de una ayuda externa para amar y ser amado.

Estar abrumado por las rutinas diarias, querer estar más que a la altura del encuentro amoroso que se avecina, invitar al amor desatado a la pareja, todas estas razones son sagradas para regalarse un afrodisíaco.

Gracias a esta diosa griega, Venus para los romanos, llegan hasta nuestros días pócimas, preparados y elixires de aromas, sabores y olores que embriagan y seducen la mente y el cuerpo.

Pronunciar la palabra derivada de esta célebre diosa del amor, afrodisíaco, nos produce un deleite especial, como si nos indujese a entornar los ojos y vivir una experiencia sensual en unos segundos. Pasión, voluptuosidad, desenfreno carnal y otras actitudes de alguna manera inconscientes e inducidas por unos y otros preparados, que embriagan y llevan a dulces o venenosas lujurias.

Desde los campos griegos llegaban las semillas, raíces y hierbas de hibisco, malvavisco, mejorana y salvia, que una vez procesadas artesanalmente, se daban a beber al amante para mejorar la erección y hacerla más duradera.

Para las mujeres, miel de abejas mezclada con menta y raíz de mandrágora embelesaba sus movimientos haciendo que emanase dulzura y pasión a su amante.

El poder de un afrodisíaco para armonizar relaciones a la hora del coito es indudable desde que griegos y romanos, dados al amor y al sexo como parte de la vida social y cultural diaria, descubrieron que funcionaba.

Hay muchos potentes afrodisíacos procedentes de otras culturas, como la precolombina con el cacao y la oriental con la aleta de tiburón, tortuga, golondrina..Igualmente la cultura africana venera el cuerno de rinoceronte como potente afrodisíaco que recuerda la forma fálica y atrae poderosamente a las mujeres y las convierte en fértiles.

En la actualidad, todos estos componentes y productos naturales se siguen elaborando y comercializando, si bien su sistema de procesamiento está llevado a cabo con los actuales métodos de fabricación. Pero la confianza de los usuarios sigue siendo la misma porque funcionan.

Y no sólo funcionan, sino que conscientemente se usan en veladas eróticas cuya finalidad es el sexo y el mayor grado de placer posible. Renunciar a momentos de pasión por no estar en óptimas condiciones no es necesario. Usar un afrodisíaco de los que se adquieren en el sex shop online soluciona pequeños trastornos de deseo y será un maravilloso aliado para triunfar.

Escrito por vibrafaccion