Novela erótica elevando temperatura. Recomendaciones

Novedades Novela Erótica

La novela erótica vive uno de sus momentos más dulces a nivel internacional. Recientemente en la Feria del Libro de Madrid, jóvenes autores como el caso de Megan Maxwell compite estrechamente con 50 Sombras de Grey de tú a tú con su ‘Pídeme lo que quieras’. La escritora ofrece a sus lectores en la trilogía que lleva ese título lo que ellos quieren leer e imaginar. Y ya si nos ponemos, vivir en carnes propias.

Porque la novela erótica actual está escrita para ser vivida. Se expresa sin tapujos, con personajes protagonistas que parecen secundarios y segundones que brillan con luz propia y son arrebatadores unos y otros para guiar al lector por los recovecos del amor, las pasiones más bajas y las más altas, que de todo hay en estos potentes relatos de amor y sexo. Sí, hay amor en los pasajes de estas narraciones trabadas de relaciones peligrosas. Un amor que no necesita de una declaración ni de un anillo para convertirse en yugo, en penitencia, en lastre o en dulce veneno.

Quien lea un libro de contenido erótico lee dos y tres y más..La razón? Porque enganchan, porque ponen al lector en la pista de lo que es su vida o quisiera ser o simplemente desea saber que existe para revivirlo en su imaginación y ausentarse de la cotidianeidad, esa palabra lujosa que significa rutina.

Cuál es la línea que divide la novela erótica de la novela romántica?, las de las británicas Rosamunde Pilcher o Bárbara Cartland, ésta última una aristócrata que dibujaba amores y devaneos de la clase acomodada más rancia de Europa? Sencillamente, el lenguaje abierto, a veces descarnado y auténtico. Muchos pensarán que es un atrevimiento compararlas debido a la distancia generacional y social que separa estas autoras con la actualidad, en cuyo grupo incluyo a la nacional Corin Tellado, tan querida en España por sus fieles como denostada por los sesudos intelectuales.

La novela erótica es hoy lo que la novela romántica fue en los años dorados de los 60-70 y para muchos, hasta los 90, entre los que me incluyo. La razón no es otra que llegar al corazón de la gente, a los sentimientos y a las pasiones, en definitiva a todo lo que no es matemático, razonable o metafísico.

Y el sexo hoy es un producto de consumo más, que mezclado con el dinero, la ambición y el éxito, produce un cóctel explosivo que no todos se pueden permitir vivir en primera persona.

Escrito por vibrafaccion