Sueños eróticos y el sexo, descubre que nos pasa mientras dormimos.

sexo dormido

Probablemente alguna vez hayas tenido algún sueño erótico y ha sido tan real que creíste haberlo vivido. Te despiertas raro, pero con una extraña sensación de bien estar. Pues bien, el mundo onírico tiene mucho que ver con la sexualidad. Cuando descansamos, nuestro cuerpo pone en marcha mecanismos del subconsciente que son el resultado de alguna necesidad de nuestra vida consciente. Seguro que has oído hablar sobre los sonámbulos, esas personas que andan dormidas por casa y que crees que están despiertas pero no lo están. Bien, pues del mismo modo actúa el llamado “sexomnio”. El sexomnio consiste en que una persona en estado sonámbulo mantiene relaciones sexuales con su pareja. Sí, hay gente que hace el amor cuando está dormido. Esto sucede cuando entramos en la fase REM del sueño (la más profunda) y al despertar, la persona no recuerda nada de lo ocurrido y si su pareja no se lo cuenta nunca se enterará, ¿te lo imaginas?

Al parecer, los comportamientos sexuales durante el sonambulismo son diferentes de los de la vida real. Algunos sexomníacos pueden estar más cariñosos durante el sueño, muestran más ternura y no tienen ninguna prisa y, además, ponen más voluntad a la hora de satisfacer a su pareja. Por el contrario, otros sexomníacos, desatan su pasión de una manera descontrolada y se dejan llevar hacia un sexo desatado y desenfrenado.

Los científicos e investigadores, aún ignoran el por qué ocurre esto, pero se sabe que mientras dormimos, la mayor parte de nuestro cerebro apaga su área de comportamiento, sin embargo en los que son sexomníacos, el hipotálamo se les revoluciona y hace que la libido se estimule.

Alrededor de un 40% de las mujeres confiesan que mientras duermen han experimentado un orgasmo. Esto puede deberse a la necesidad de afecto y cariño y, por supuesto, de satisfacción sexual. Durante el sueño sexual se acelera el ritmo cardíaco y con ello el flujo sanguíneo que van directos a los genitales provocando así su lubricación durante el sueño. Gracias al estado relajado que tiene nuestro cuerpo al dormir, la mujer puede llegar al orgasmo fácilmente. La naturaleza es sabia, y el cuerpo humano se sirve del sueño cuando la necesidad sexual aparece. Es decir, todo lo que se echa de menos en nuestra vida se manifiesta en nuestros sueños y es que nuestro cerebro es capaz de recompensarnos esta carencia.

Otro dato curioso sobre el sueño, es que si la calidad de nuestro descanso es muy baja, tu libido se verá afectada. Es decir, si duermes mal, tu cuerpo no puede reponer reservas hormonales. Esto significa que  tendremos niveles más bajos de testosterona (hormona que controla el deseo sexual).

Así que tomemos nota, vamos a sacarle partido al sueño para lo bueno y para lo malo.

Escrito por vibrafaccion