¿Duele más un engaño sexual o sentimental? Infidelidad en la pareja

Engaño sexual o sentimental

Este temita tan llevado y traído en todas las tertulias femeninas que se precien, tiene truco. Porque si lo que uno o una quiere es poner una pica en Flandes mientras tu pareja muere de amor por tì desde las 9 de la mañana en que tuvisteis una fogosa despedida sexual, lo mejor es guardar silencio. Y que no te pillen, claro.

Lo que duele, no nos engañemos, es enterarse de que tu pareja te es infiel, ya sea haciendo punto con la amante en un banco del parque o retozando en un ascensor rumbo a la planta 20 y sin ropa interior.

Para seguir como si el mundo fuera de caramelo y pensar que la vida en pareja es el mejor invento del hombre desde la lavadora, lo ideal es no engañar a tu chico o a tu chica. Pero si lo haces, porque eres un aventurero empedernido, te enloquece descubrir el tamaño de los senos de toda la creación femenina o eres una forofa de los traseros masculinos empinados, jamás digas ni una palabra comprometida, aléjate de los lugares y personas conocidos comunes y adopta otra identidad. Es la única manera de que no se te venga abajo tu castillo de azúcar donde eres feliz con tu pareja y sobre todo, mantendrás a raya los kilos de más con tanto ajetreo.

Una vez queda claro que ojos que no ven corazón que no se sale de su sitio, las estrategias de ellos suelen ser más habituales que las de ellas, o tardan menos en cometer engaños relacionados con el sexo. Realmente los engaños de ellos son siempre sexuales, rara vez pasan a ser sentimentales pero a veces, se dán. Véase lo de algunas que tienen la habilidad,  saña y talla de sujetador suficientes para arrebatarles el marido a su mejor amiga en menos que canta un gallo. Y en casos así, cuando es la amiga quien traiciona, te quedas sin marido sin haber pasado por la casilla de salida y sin haber cobrado las 20.000, como decía el juego. Porque el amor y el sexo van juntos y son uno, lo que pasa es que a veces lo llaman amor cuando quieren decir sexo, ya sabemos.

Ellas tardan en cometer el primer engaño sobre todo si se emparejaron enamoradas como Dios manda. Pero cuando se deciden a dar el paso si es para vivir una nueva experiencia sin mojarse mucho o por un desliz inducido sin importancia, son las reinas de la doble vida, la ficción y el fingimiento.

Escrito por vibrafaccion