2 en 1: Sexo en la ducha

sexo en la ducha

Que poco nos queremos, que poco aprovechamos y que poca imaginación le echamos a nuestras oportunidades diarias. Chicos y chicas, la vida es muy corta como para estar sin aprovechar las oportunidades que nos da nuestra vida rutinaria. Por ejemplo, cuando nos vamos a la ducha por la tarde, o por la mañana, la mayoría tenemos eso como un acto rutinario al que solemos dedicarle menos tiempo del que nos lleva preparar el café. Pero, sin embargo, podemos hacer de ese momento, en el que nos metemos debajo de una cascada de agua, se convierta en algo especial practicando ese sexo en la ducha con nuestra pareja o en solitario.

Siempre que entramos en la ducha lo hacemos sin muchas ganas, otros si le echan ganas, pero siempre buscando acabar rápido y no perder mucho tiempo. Pero si nos centramos en las sensaciones que uno experimenta dentro de la ducha, nos daremos cuenta de que la ducha no sólo relaja la tensión y nos relaja, sino que también ayuda a las fosas nasales, así como provoca un aumento de la circulación sanguínea, algo que favorece a hacerte más receptivo a los estímulos táctiles.

Debéis intentar que cada mañana, o cada tarde, sea diferente y practica algún juego sexual dentro de tu rutinaria ducha. Cuando vayas solo, o sola, a la ducha date un poco más de tiempo y presta atención a ver lo agradable que resulta el roce de tus manos enjabonadas sobre tu cuerpo mojado. Y si estas acompañado, o acompañada, prueba a coger el jabón y enjabona a tu pareja, hazlo lentamente, pásale tus manos por cada rincón de su cuerpo hasta llegar a sus zonas erógenas, hazlo mientras el agua cae por su cuerpo.

Y justo cuando vayas llegando a las zonas erógenas, sean tuyas propias, o las de tu pareja, párate ahí, relájate, céntrate en disfrutar y sentir. Date un respiro de placer, hazte disfrutar, o si estas acompañado, o acompañada, hazle disfrutar, y luego que te haga disfrutar a ti. Chicos, si quereis excitar a vuestras chicas os daré un consejillo, cuando os enjabonéis las manos, acariciadle los pechos haciéndole movimientos circulares con los dedos, eso la volverá loca.

Y si queréis llegar al coito en la ducha, empezad excitado a vuestra pareja, dale un masaje lentamente por el cuerpo mientras lo jabonas, luego baja lentamente las manos hacia la parte interna de las ingles, una vez ahí ve acercando los dedos muy poco a poco hacia su zona genital. A raíz de ahí ya todo fluirá solo y tendréis una ducha perfecta para continuar el día. 

Escrito por vibrafaccion