¿Hijos en casa? Encuentra tus momentos íntimos, sexo.

momento Sexo intimos

Hola a todos los futuros padres y madres que me leéis. Hoy vengo a hablaros de algo que muchos padres y madres saben ya, lo que supone tener un bebé, un niño, o un adolescente, en casa, y de cómo influye en la vida íntima de la pareja.

 

Las parejas, suelen apartar todo lo que no sea prestarle atención al hijo. En el momento que llega en hijo al hogar, ocupa el lugar central de todas las atenciones, algo que se hace felizmente. Pero muchas veces, eso implica dejar de lado ese momento primitivo y esencial de toda pareja, las relaciones sexuales.

 

Es cierto que la responsabilidad de los padres respecto al niño es de casi quince años, durante esos años se requiere una exclusividad casi plena. Pero durante ese tiempo no  debe olvidar el resto de los aspectos que nos hacen disfrutar como personas y como pareja. Como descuidemos la parte de no ser padres, cuando el hijo se vaya de casa nos encontraremos con que no queda nada más.

 

Aquí hablo tanto de intimidad afectiva como de intimidad sexual. La pareja esta antes que los hijos, y es lo que hay que cuidar. Los deseos por el otro no se deben aparcar ni olvidar, hay que guardarlos y dejarlos florecer cada vez que se pueda.

 

Algunos consejos que os traigo hoy son para que no perdáis esa pasión y ese deseo que tenéis antes de que llegue el bebé.

 

Para comenzar, no permitáis que el niño sea el dueño de la cama de matrimonio. Es cierto que es un placer enorme dormir con el bebé cerca, pero si por trabajo y ocupaciones, el único lugar que tenéis para estar con vuestra pareja a solas es la cama, lo mejor es que el bebé duerma en su cuna. Y sino lo queréis así, habilitad otra habitación para que podáis achucharos con vuestra pareja durante algunos momentos de tranquilidad o antes de iros a dormir.

 

La pareja necesita tener momentos lejos de la familia, dejad el hijo a alguien y haced una escapada durante un día. Aprovechad y recordad esos momentos que teníais en donde os escondíais en un hotel o al aire libre y retozad juntos sin miedo a nada.

 

Si el niño es pequeño, pero ya duerme en otra habitación, volved a sacar los juguetes eróticos, o la lencería sexy que en su momento guardaste, y si ya no se puede usar, comprar algo nuevo. Esperad a que se duerma el niño y disfrutad con alguna de vuestras fantasías preferidas. Haced viajes solos, sin niños. Una escapada romántica de un fin de semana, con aceites de masaje y alguna crema para una velada intensa.

 

Escrito por vibrafaccion