La atracción por los hombres casados y el sexo

hombres casados

¿Fue antes el huevo o la gallina? Pues con esta relación fatal pasa lo mismo. Nunca se sabe quién empezó antes a entablar este tipo de relaciones peligrosas que tienen un componente sexual de primer grado en la mayoría de los casos.

 

Pero como cada uno obedece a un patrón, el más repetido es el de hombre casado que seduce mujer soltera para tener una aventura, un soplo de aire fresco al margen de su pareja y sentirse más joven, más libre y conseguir sexo.

 

El otro patrón, el que se corresponde con mujeres que se ven atraídas como imanes por hombres casados, obedece a una mezcla de morbo por entrar en terreno prohibido y una reto añadido y ganarse la presa. ¿motivos? Seguramente se fijan en hombres con buena posición social y económica y eso les convierte en un objetivo redondo. Y el sexo, aunque no es el principal objetivo, se utiliza como gancho.

 

 

En este camino, las mujeres que se ponen en el de un hombre casado y le tientan por sus encantos físicos y tratan de seducirle, algunas no miden sus fuerzas ni sus armas ni por supuesto analizan las consecuencias. Si ellas sólo buscan sexo aparentemente, detrás hay una fascinación por el hombre y la mayoría intentan conseguirlo para ellas, con la consecuente tensión que produce semejante reto para ellos y luego para ambos.

 

Ellos, que se dejan arrastrar por el sexo, caen en una de las trampas más mortales para cargarse su relación de pareja estable, y es cuando la relación se vuelve fatal, tóxica y a veces letal.

 

Porque el sexo tiene la clave de todo en las relaciones entre hombres y mujeres. Y cuando una mujer se siente atraída por un hombre casado, no es por sexo. Sino que utilizará las armas eróticas de las que disponga, para atraer su atención. Atraerlo, tener sexo y colarse en su vida, es la base del morbo hacia los hombres casados. Si el sexo es bueno y consigue ser la espoleta y el balón de oxígeno del casado que cayó en sus redes, la ‘tragedia’ está servida.

 

Porque no es lo mismo un hombre casado que seduce a una mujer y no tiene la más mìnima intención de abandonar su pareja, que una mujer que seduce a un casado y a ella le gusta. Aquí muchos de ellos tienen un problema.

 

Una vez más, el sexo mueve al corazón y no al contrario.

 

 

Escrito por vibrafaccion