Del amor al odio, un paso: El Sexo.

Del Amor al Odio

Del amor al odio, un paso: el sexo

A nadie le choca esta paradoja que casi siempre es un despropósito. Pero si a ti nunca te ha ocurrido, debes de ser uno de entre un millón, porque en las relaciones sentimentales hay pulsiones además de pasiones y sentimientos. Y este paso malicioso y malévolo pero muy morboso y en el top ten del erotismo, está el sexo tormenta y casi nunca acaba bien.

 

Todos recordamos La Guerra de los Rose, la película más divertida y fatal que mejor representa las pulsiones de una pareja en plena crisis de sentimientos. Porque muchas separaciones son el detonante de una decisión unilateral que deja por los suelos las expectativas de futuro del otro sin que nada o muy poco pueda hacer.

 

Y hay casos tormentosos en los que el sexo se utiliza como arma, como pretexto y como contexto de una crisis en la que uno quiere desmarcarse y el otro no. Pero en plena batalla de separación, hace su aparición el deseo sexual, la atracción y el morbo que produce estar en proceso de ser un ex. Y eso para muchos y muchas es una delgada línea roja que cuesta muy poco atravesar.

 

Y es que el sexo une literalmente a las parejas porque a todas se les presupone. Y cuando se entra en el negro túnel de los desacuerdos y se pugna por una separación que no es de mutuo acuerdo, el sexo sigue como una batalla aparte y hace reapariciones que hasta a los propios protagonistas sorprende.

 

En la película, ella ha perdido todo rastro de sentimientos hacia él y por supuesto también la atracción física. Pero cuando no consigue que las condiciones de la separación se cumplan a su favor, no duda en utilizar la atracción sexual que él siente por ella, para asestarle la puñalada definitiva metafóricamente hablando.

 

Y es que en esta ficción llegan al extremo más definitivo pero en la realidad el sexo sigue siendo un gancho entre las parejas incluso cuando dejan de serlo. Pero esta vez, aunque sea sólo para disfrutar incluso mucho más que siendo pareja.

 

Si esto es así, se deduce que más de una vez, el juego de jugar a lo que no somos, funciona. Así que ¿por qué no ponerlo en práctica más a menudo?

 

Si estar al borde de la ruptura sentimental, atrae más la excitación sexual, es que a la gente le atrae lo que no es suyo pero lo ha tenido y lo recuerda como más bueno de lo que realmente es.

 

Escrito por vibrafaccion