Tipos de braguitas. Por su lencería la conoceréis.

Braguitas y lencería

Si no te gustan las generalidades ni los clichés, no leas este artículo. Porque sencillamente nosotros sí creemos y además somos amantes de ponerle etiqueta a todo, que para eso se inventaron las etiquetas y los tópicos, por mal que caigan a la gente.

Si piensas que las morenas son bipolares, es decir que o son frias como el hielo o ardientes como el infierno, las pelirrojas son incandescentes y las rubias siempre fingen y tienen tendencia a la bobería, te gustará saber qué tipología de mujeres usan determinada lencería.

Hemos de avisar que no es lo mismo hacer la segmentación por obra de una mujer que por la de un hombre. La cosa cambia según el catalejo, porque en cuestiones de erotismo, a cada sexo le provocan actitudes y objetos distintos, de ahí que no se puede ser imparcial. Hagamos la disección y que el lector imagine quién está detrás de la misma:

1.-Las bragas de algodón de Hello Kitty. Vale igual si veis a Snoopy, Bob Sponja o Super Mario Bross. Uno que las descubre, no tiene la menor duda de que la interfecta está muy lejos de la madurez. No ya por los dibujos de la lencería, que también, sino porque espeluzna saber qué son capaces de hacer en la intimidad.

2.-Los culottes, esas bragas que sólo les quedan bien a las que tienen menos del 10% de grasa corporal porque se la dejan toda haciendo spinning, jogging los fines de semana y toman batidos verdes como si fueran agua. Estas muchachas están a medio camino entre la inocencia y la picaresca más descarada. Saben mucho y en cuanto pueden, ejercen.

3.-Bragas-bragas, es decir, las terribles bragas de cuello alto. Sin embargo, y a pesar de que el burlesque ha intentado ponerlas de moda reviviendo la moda vintage de los 50’s, no hay manera de que se vendan. Porque son un truño, eso que debería ser una faja pero se nota que son bragas, por lo que recomendamos usar directamente una faja como Scarlett Johansson.

4.-El tanga. Si alguien recuerda en qué año de Nuestro Señor fueron universalmente lanzadas al estrellato de la lencería mundial, ese año debió volverse loco el mundo. Porque a partir de esa fecha, hombres y mujeres comenzaron a sentir que su sexualidad comenzaba a liberarse viendo tangas en el parque, en la piscina o en los escaparates de su ciudad. Dos cachetes separados por un hilo y un triángulo de colorines hacían que los globos oculares masculinos estallaran. Y por si no los conocen, la última tendencia son los tangas vibradores.

 

Escrito por vibrafaccion