La vagina y el clítoris, esos “objetos de deseo”. La higiene íntima.

Higiene intima Juguetes

Todas las mujeres los tienen pero no todas los conocen bien. Pero no hay que obsesionarse, con saber cómo funcionan los propios, es más que suficiente si no te dedicas a la Sexología o Ginecología. Y en relación a los hombres, cuanto más sepan sobre sus funcionamientos, mejor. Todo sea en aras de una mejor comprensión de la actividad sexual y la consiguiente satisfacción de ambos.

Si no has oído hablar de las erecciones femeninas es porque no has oído o comprobado cómo un clítoris aumenta su tamaño con la excitación sexual. Debido a la acumulación de sangre en la zona, el clítoris puede llegar a doblar su tamaño. Sin embargo, un clítoris pequeño puede impedir que se llegue al orgasmo con facilidad, reduciendo posibilidades. Incluso a pesar de contener 8000 terminaciones nerviosas frente a las 4000 del pene masculino.

La vagina también experimenta un cambio con la excitación erótica, tanto en tamaño como en forma. Esta variación tiene mucho que ver con la acción que experimenta al favorecer de manera espontánea, la concepción, para la que está concebida. Además, algunas mujeres nacen sin himen, algo que no tiene impacto negativo en las relaciones sexuales porque evita sentir dolor en la primera vez.

Para esas mujeres que temen olvidar algo en su vagina, ya sea un juguete sexual u otro objeto de diferente origen, en la parte superior de la vagina se localiza el cuello uterino, lo suficientemente pequeño como para dejar pasar sólo a los espermatozoides. Sin embargo, dejar pasar tiempo prolongado un objeto en la vagina es el origen de infecciones no deseadas.

Hay vaginas que sobresalen hacia afuera, reacción que puede producirse por un parto o por debilidad del suelo pélvico, aunque se corrige con cirugía y se llama prolapso útero-vaginal. Pero una vagina normal recupera su elasticidad y tamaño normal tras el coito, por ejemplo, volviéndose más blanda tras un parto o por efecto de la edad. ¿A que ahora recuerdan las bolas chinas?

Mucho se habla también del ph o alcalinidad del interior vaginal, de ahí que se fabriquen productos de higiene íntima femenina que no afecten al ph de la vagina. Y parece ser que es el mismo que tiene el vino, que oscila entre 3 y 4 dependiendo si es blanco o tinto. Vamos, que lavarse con una botella de vino no parece un acto de higiene descabellado pero todavía no tiene ninguna publicidad.

 

Escrito por vibrafaccion