Toda la verdad sobre los hombres y el porno. Sexualidad

Porno para hombres

Aceptemos que algunas mujeres ven videos porno, cine porno o fotografías. No son todas y muchas dicen rechazarlo. Otras entrarían en shock si descubren que su pareja masculina ve porno y lo hace a solas, sin que ella lo sepa. Es decir, la mayoría de mujeres no siente interés por el porno y piensa que es “cosa de hombres”.

 

¿Qué piensas de los hombres que ven porno? ¿Acompañas a tu pareja en el visionado? ¿Sabes que le gusta ver porno pero no le acompañas ni te causa una mala sensación? ¿Qué sientes cuando le descubres videos porno en su ordenador o fotografías?

 

Estas y otras muchas preguntas ponen a prueba las relaciones de pareja cuando el hombre es amante o disfruta viendo porno, bien sea en internet o en revistas o material de otro tipo.

 

¿Por qué recurren al porno? ¿Tiene que ver con la insatisfacción contigo como pareja femenina?

 

Digamos que no son temas relacionados. Él puede tener una buena relación sexual contigo y seguir mostrando apego a ver cine porno. Y esto, según algunos especialistas de la psicología moderna, está relacionado con el desarrollo de su libido, especialmente diseñada en su cerebro para responder a los impulsos del erotismo y tener continúa alimentación del mismo sin que represente tener sexo físico.

 

Los hombres experimentan placer con el mero hecho del pensamiento sobre sexo pero lo pueden saciar viendo escenas de sexo sin que por ello tengan que mantener un encuentro físico, aunque muchos recurran a ello posteriormente.

 

Hay hombres que aprenden de los actores porno y de los resultados que suscitan en las féminas, por eso a veces buscan refugio en ver escenas donde las mujeres son muy activas y colaboran enardecidamente, cosa que luego choca frontalmente con las reacciones de sus parejas femeninas en la cama.

 

Ver porno para la mayoría de los hombres es un escape más mental que físico y no reviste la importancia que las mujeres dan a esta afición. Pero cuando un hombre es sorprendido por su pareja curioseando videos porno y ésta le reprende o le recrimina dicha actitud tachándole de maníaco o haciéndose la víctima de no ser deseada, ellos no son capaces de hacerse entender y sus explicaciones o la falta de ellas confunden más aún.

 

Si ver porno fuera algo tan natural como jugar a la play station, ocupando cada cosa su lugar pero sin que haya que demonizarlo, nadie se sentiría agraviado. Ya que leer revistas del corazón o de moda no lo es y a ellas les sirve de terapia y pasatiempo.

Escrito por vibrafaccion