¿Por qué la postura sexual del perrito les gusta tanto a ellos?

Postura Sexual perrito

Se acabó la postura del misionero. O eso parece a juzgar por las encuestas en las que ni una vez sale a relucir la postura sexual básica o de “fondo de armario”. Sin embargo, ninguna mujer puede negar que ponerse boca arriba mientras el hombre efectúa la penetración, es la más cómoda. Ellas pueden atraer hacia sí al hombre presionando sus caderas o directamente su trasero y haciendo más profunda la penetración, incluso modulando el ritmo, la fuerza o los movimientos.

 

Pero no. La postura que sale vencedora en las encuestas realizadas a más de 200 parejas españolas de edades entre los 20 y los 35 años es el perrito. ¿los motivos? Está de moda. Este es el motivo principal y no cabe discusión porque si no se hace, alguno de los dos o los dos están desfasados.

 

Hace algunos años, esta postura era vanguardista o demasiado atrevida, como para los muy libidinosos y provocadores, sobre todo era la más demandada por ellos como ahora lo es el sexo anal.

 

Cuando un chico demandaba esta postura a su chica y ésta se hacía la remolona, empezaban los reproches o algún tira y afloja hasta que ella terminaba accediendo. Y no es porque a ellas no les gustara, que es postura muy provocadora de sensaciones fuertes, sino porque era atrevida, podía dejarles maniobrar demasiado a los chicos y ellas perdían un poco de control sobre el momento de la penetración.

 

Ellos, sin embargo, se volvían locos y se vuelven, por no estar pendientes de besar a su chica mientras copulan, poner tal o cual cara de placer poco estética o simplemente observar si ella disfruta o pone cara de pasarlo regular. En definitiva, además de ahorrarse el cara a cara por mucho que adore a su pareja y respirar a gusto sin tener que andar besándole, se sienten dominadores absolutos de la situación.

 

No sólo controlan su propio ritmo a su antojo, sino que la visión panorámica de la que disfrutan también les excita bastante, sobre todo si ella disfruta accediendo a su clítoris, por ejemplo, con lo que aprovecha muy bien esta postura sexual. Y si ellas se dejan tirar del pelo con un gesto dominante por parte de ellos, mejor.

 

Hoy en día esta postura es ya un clásico como antaño lo fue la del misionero y forma parte del repertorio de todas las parejas, además de las que ya disfrutan de las prácticas anales.

 

 

Escrito por vibrafaccion