Volviendo con ganas a la postura del misionero. Posturas sexuales.

Postura Misionero

Ya sabemos que es la de toda la vida, esa en la que algunas parejas aprovechan para decirse lo mucho que se quieren, lo bien que se lo están pasando y lo guapos que se ven el uno al otro si hay distancia suficiente. Porque la postura del misionero se puede convertir en un bocadillo en el que no cabe ni un alfiler dado el pegamento que supone para muchos. Es decir, pegarse sin que corra el aire. Y claro, en verano acaban los dos sudando a chorros y con 2 kilos menos por sesión.

 

Pero si hace meses que abandonaste esta postura erótica para parejas sin fisuras, volver a retomarla requiere dejar el aire vintage, dejar que también corra el aire entre los dos, y aplicar unos detalles mientras se va sucediendo el evento.

 

Hay algunas parejas que son muy previsoras y siempre tienen a mano unos cojines de varios tamaños como si alguno de los dos o ambos los hubiesen adquirido para la postura del misionero. Cojines cuadrados, cuadrantes y rectangulares que podrán ponerse debajo de la pelvis de ella con el objetivo de elevarla y que la penetración sea más profunda.

 

Pero si no eres de los de cojines para todo, hay otros trucos que dan resultado para el placer de los dos. Por ejemplo, ella puede elevar las piernas hasta reposar los muslos encima de los hombros de él. Así pueden llevarse a cabo penetraciones reguladas muy interesantes.

 

También ella puede flexionar las rodillas, bien apoyando los pies en la cama o cogiendo sus tobillos. Resulta morboso y si él los recoge, también será muy excitante para el ritmo.

 

Y por supuesto bascular la pelvis es algo que sale casi solo a las chicas. Elevarla con movimientos suaves y acompasados atrae los genitales de ambos hasta tenerlos más cerca que nunca. Algo así como bailar lambada en la cama, y poner una sonrisa que acompañe al movimiento sexy.

 

Cerrar las piernas mientras él continúa con el ritmo, contribuye a presionar más el miembro en la vagina y eso aumenta y estimula a seguir hasta la cima, así que probar a dejar prisionero por unos segundos a tu chico, será muy bien recibido.

 

 Y si en todos estos movimientos compruebas que el misionero ha vuelto con nuevas expectativas, y muy estimulantes, no pases de largo por esta postura y reinvéntalo hasta que te resulte de las más sensacionales para practicar con tu pareja. Disfruta de tu pareja o compañía y pon en práctica todo tipo de posturas sexuales con las que innovar y disfrutar de un buen rato de placer.

 

Escrito por vibrafaccion