¿Hablas a tu chica o chico durante el sexo? ¿Y qué le dices?

Hablar Durante el Sexo

Si eres de los que no se callan ni debajo del agua o tu “piquito lindo” no para cuando se trata de embelesar a una mujer, puede que corras el riesgo de ser también un auténtico hablador cuando compartes cama con tu pareja.

 

Hasta el de educación más exquisita se permite cambiar las frases, el tono y ni que decir tiene, el gesto de su rostro y resto del cuerpo cuando está en esos momentos de intimidad que transforman la materia.

 

Porque al igual que ésta, no se crea ni se destruye, se transforma. Un hombre –y una mujer, claro- consiguen que todo su sistema de lenguaje de signos y el habla que usan a lo largo del dia con sus congéneres, sufra cambios importantes a la hora del intercambio de fluidos corporales.

 

El origen de este cambio se fragua en el cerebro pero se materializa cuando articulamos palabras, sonidos y otras lindezas susurrantes cuando estamos en una escena íntima. Cada cual exterioriza su grado de euforia y placer de manera distinta pero a veces esta incontinencia se escapa a la voluntad de uno y al control que normalmente se tiene en estados de alerta. Es decir, todo lo que no tiene que ver ni con el sexo, la comida, el sueño y el ocio muy activo.

 

En resumen, la excitación sexual y el erotismo en grado superlativo, obnubilan tanto al practicante, que puede no recordar después lo que ha pronunciado. Eso es seguro o haced la prueba.

 

Frases tan comprometidas como nacidas de la confianza –no siempre hay la suficiente confianza- , encienden el encuentro erótico por rutinario que se presentase en un principio.

 

“Te lo como todo”, “ ese trasero descomunal es mio” o “ dime que te gusta y que quieres más” son algunas de las perlas más comunes entre otras mucho más malsonantes relacionadas con el fluido seminal, los genitales de uno y otra y varias ocurrencias de incapacidad transitoria para tener recato, pudor e incluso conciencia de lo que se dice. Lo que se dice, se dice, y punto. Que para eso uno debería estar callado u ocupado besando y otras actividades con la lengua que no implicasen palabra alguna.

 

Pero lo dicho, la libido tiene caminos que la razón desconoce y además no tienen intención de conocerse. Cada situación requiere un comportamiento y el sexo, como todo el mundo sabe, consiste en el placer de los sentidos. Eso sí, la voz no es ninguno de ellos pero no podemos reprimirnos.

 

Escrito por vibrafaccion