¿Oíste hablar del squirting? La eyaculación femenina.

Eyaculación femenina

O el también llamado misterio de la eyaculación de la mujer, algo que si no podemos poner en duda, no siempre es una realidad en todos los clímax femeninos.

El cuerpo de la mujer es una caja de sorpresas incluso para ella misma. Puede que incluso más que para su pareja y eso es algo que algunas experimentan cuando tienen sexo con alguien que descubre grandes y gloriosas sensaciones “manipulando” eróticamente su cuerpo y haciendo que todo él vibre como nunca. Entonces ella sabe que es una máquina sensual y sexual cuya herramienta más poderosa es el cuerpo pero que es entrenada por la mente como mejor recurso para conseguir sus metas de placer.

 

El squirting o eyaculación femenina no es otra cosa que la secreción más o menos abundante de flujo vaginal resultante de haber obtenido un orgasmo muy intenso. En ocasiones puede llegar a producirse una micción si los músculos de toda la estructura vaginal se relajan al máximo y hacen que la vejiga se suelte y se produzca este desenlace, algo que no siempre es deseado excepto cuando se pretende porque resulta especialmente placentero para ambos.

 

No es ningún pequeño trauma dejar la cama mojada después de haber tenido un orgasmo y haber eyaculado. El squirting es muy apreciado por los varones en su gran mayoría porque estampa el sello de calidad en el acto sexual en cuestión, según ellos…y ellas. Y no hay duda de ello. Como solución siempre podemos tener las sábanas eróticas, ideadas para jugar con aceites, cremas y todo lo que se nos ocurra y salvar a la cama.

 

Mucha influencia tiene para que esté de moda el squirting, el visionado de los videos eróticos y el llamado porno. Muchas parejas disfrutan juntas de estas películas cortas donde se sublima el sexo y se adelantan técnicas y prácticas de todo tipo para experimentar placenteramente de todas las posibilidades que ofrece el sexo.

 

Pero no vale hacer trampa e introducir líquidos en la vagina. Esto se aprende también en las páginas especializadas donde el squirt se ha convertido en una categoría más donde acudir a visionar mujeres eyaculando en torrentes de fluidos falsos.

 

Como fetiche de la producción erótica más reciente, el squirting está a la cabeza casi por encima del sexo anal y las masturbaciones anales. Pero si en una relación normal, no decimos convencional sino normal, no se dá la eyaculación de la mujer con tal fuerza, tampoco pasa nada ni hay que rasgarse las vestiduras ni sentirse fracasada.

 

Una moda es una moda por mucho que tenga de realidad. Así que mejor no forzarse ni inventarse, y esmerarse en “sentir” lo más y mejor posible. El resto viene solo. 

 

Escrito por vibrafaccion