Antes de meter, ¿prometer? Sexo, parejas, sexualidad.

sexo, parejas y sexualidad

De refranes va la cosa y éste se adapta como anillo al dedo para los temas de sexo, juegos de pareja y juguetes eróticos. Una trilogía que no siempre tiene por qué ir unida pero sí que se relacionan estrechamente.
Pero este refrán español no se ideó para aplicarse exclusivamente al sexo. Hay una carga erótica unida a la picaresca de la seducción con fines sexuales y esta sentencia popular lo deja bien claro y expuesto: para obtener recompensa, hay que ser zalameros, empalagosos, prometedores de promesas que se sabe no se van a cumplir. Pero qué más dá, son promesas mientras se pronuncian y luego, quien sabe qué ocurrirá.
Suena irreverente y poco elegante porque el proverbio no es chino sino español, pero estamos seguros de que el sentido del mismo es universal. Seguramente resuena en más de una cabeza de mujer una buena retahíla de promesas al leer este post. Y hasta nacimientos hay fruto de las promesas.
¿Pero a qué se refiere en un contexto sexual ya que no parece hacer referencia a otro? Obtener el beneplácito de la dama en este caso, ya que desde la noche de los tiempos, la conquista de sexo siempre ha estado a cargo de los hombres y la mujer ha mantenido una posición pasiva, de espera, resguardada del peligro y temor a un posible embarazo y el posterior abandono.
Y aunque el sexo nunca encontró obstáculos para materializarse ni siquiera entre clases sociales dispares ni edades ni conciencias inculpatorias, una gran parte de mujeres fueron, están siendo y serán llevadas al sexo mediante promesas.
¿Se cumplen dichas promesas pergeñadas para el ardor y la pasión posiblemente pasajeras? Una gran parte no. Pero fue tan dulce el veneno vertido sobre ellas, que bien formuladas estuvieron. Y si realmente las promesas consiguieron un encuentro de ardoroso fuego gracias a su naturaleza postiza pero cautivadora, conseguirán más de uno y hasta más de dos.
Lo peor viene más tarde. Cuando después de haber metido, se olvida lo prometido.
Y aunque pudiera sonar antiguo, no para de ocurrir cada dia y es parte del juego de la seducción. Hoy, ya sin miedo a los embarazos insalvables y a la mayor liberalización sexual femenina, antes de meter, preservativos.

Escrito por vibrafaccion