¿Esta vida sexual me aburre? Busquemos nuevas sensaciones eróticas.

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Ni nuestros tatarabuelos llegaron a soportar el aburrimiento que produce el sexo idéntico cada día, a la misma hora y con los mismos minutos de duración. Es como si todos los días a la misma hora te comes dos huevos fritos con patatas. Están de muerte pero al cabo de 3 meses prefieres comerte un chicle.

Pues con el sexo de hoy, no el de nuestros tatarabuelos, pasa lo mismo. Que cansa, que aburre. Sobre todo si en tu fuero interno -fuego uterino también vale-, sabes que tu cuerpo pide y necesita novedades.

Y si tu pareja no se pone manos a la obra con nuevos planteamientos -no necesariamente por escrito ni soltando un discurso quejica-, pues tendrás que ser tu solit@ quien le prenda fuego a la cama (ojo, que no es literal).

Si eres de los que ya puedes hacer tutoriales en las RRSS sobre cómo optimizar el sexo anal, pues pásate al bondage y bdsm empieza a adquirir todo el material que te guste. Primero empieza con algo de lencería bizarra pero sexy, luego sigue con una bola para la boca o una mordaza. Ponte chul@ sacando una pequeña fusta o una cola de gatos y da órdenes como si te hubieras enajenado un poco. Sin pasarte porque tu pareja puede dejarte a dos velas.

Cuando tu pareja comprenda que lo que quieres es un poco de 007, se apuntará al juego porque ambos notaréis una pasión algo más intensa pero igualmente controlando y sin avasallar. Y es el comienzo, luego ya viene todo rodado y seguro que termináis subidos a in columpio erótico en el garaje.

Si lo que más te gustaba, que era la pose del perrito, ya te da sólo para ver la tele y mirarte las uñas para pensar en un cambio de color, para. Y no vuelvas a permitir en meses que te pongan mirando a Corea.

Llegó la hora de hacer sexo sin penetración. O lo que es igual, ponerse a hacer de todo menos cohabitar propiamente dicho. Masajes, caricias, juegos, masturbadores, ataduras, plumas, piedras de mármol, antifaces ciegos, bolas, mordazas o electroestimulación. Y de penetraciones, pocas, las justas y con consoladores, vibradores o plugs anales.

Si es fácil. Cuando empieces a bostezar en la intimidad o antes, es hora del cambio.

Escrito por vibrafaccion